EL DOLOR

Un síntoma presente

¿Cómo podemos gestionarlo?

Evaluación y tratamiento

El dolor es un síntoma presente en la vida de muchas personas. Cuando el dolor aparece en el día a día de las personas, así como el hecho de que en ocasiones hay un infratratamiento de este dolor, acaba teniendo un efecto directo en la calidad de vida de esas personas que lo padecen.

El dolor crónico es más frecuente en la población más envejecida. El infratratamiento de este dolor no solo es perjudicial para la persona que lo sufre, si no que también puede tener consecuencias y/o afectar a la familia, amigos y también a la propia sociedad.

Hay estudios que muestran que en algunas ocasiones las personas mayores muestran menos sensibilidad al dolor y refieren menos dolor delante de ciertos procesos. Aún así la menor percepción del dolor no significa que no exista el daño o lesión en los tejidos o órganos.

La primera estrategia para poder tratar y gestionar eficazmente el dolor, es la correcta evaluación de este. Al ser un síntoma subjetivo muchas veces no se evalúa de forma adecuada. Se ha observado que los profesionales de la salud tienden a infraestimar el dolor percibido por las personas mayores y la familia y/o los cuidadores tienden a sobreestimarlo. Hasta el momento la mejor forma para conocer el dolor de una persona es la autoevaluación.

La evaluación en esta franja de edad es especialmente complicada, ya que hay una alta comorbilidad con otros problemas asociados al envejecimiento, como puede ser el deterioro cognitivo que dificulta esa tarea. Por este motivo tenemos que acompañar y poner especial atención al dolor en la tercera edad, para que posteriormente podamos hacer un tratamiento adecuado del síntoma.

Dar el espacio para expresar lo que la persona siente, para explicar el dolor que padece, como le afecta en su día a día, si tiene alguna enfermedad asociada, nos puede ayudar a tener una percepción más ajustada a la realidad que vive cada persona.

Maria Garreta, Psicóloga colegiada nº 21887

Referencias bibliográficas:
– de Andrés, A. J., Acuña, B. J. P., & Olivares, S. A. (2014). Dolor en el paciente de la tercera edad. Revista Médica Clínica Las Condes, 25(4), 674-686.

CONSECUENCIAS DEL DOLOR

El dolor puede comportar consecuencias como:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Agitación
  • Desnutrición
  • Cambios en los ritmos de vigilia-sueño
  • Deterioro cognitivo
  • Alteraciones funcionales
  • Menor socialización
  • Afectación en las relaciones interpersonales
  • Malestar generalizado.

Es de suma importancia el tratamiento eficaz del dolor, debido al aumento observado de la morbilidad y mortalidad asociada al infratratamiento del dolor. (de Andrés, Acuña y Olivares,2014).