EL INSOMNIO

La principal alteración del proceso fisiológico del sueño

ALTERACIONES DEL SUEÑO

Causas y consecuencias

El sueño es un proceso biológico vital para que nuestro organismo se pueda restaurar. Las alteraciones de este proceso son comunes en la población general y su prevalencia aumenta cuando nos referimos a adultos mayores de 65 años.

Con la edad se viven cambios en el ritmo del sueño, las horas que dormimos y la calidad del sueño. La alteración más conocida es el insomnio.

El DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders)en su versión IV-TR define el insomnio como:

– La dificultad para iniciar o mantener el sueño, o la ausencia de un sueño reparador, que dura al menos un mes y que se acompaña de fatiga diurna, sensación de malestar personal significativo y deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad personal. Debe estar presente por lo menos tres veces por semana durante al menos un mes, y conduce a una preocupación excesiva por parte de la persona durante el día y la noche por el hecho de no dormir.

Muchos de nosotros habremos experimentado situaciones y sensaciones similares a las que se describen. Y a medida que nos hacemos mayores el insomnio puede ser que esté más presente. Se considera que no es la edad por sí misma la que empeora el sueño si no que la prevalencia de depresión, discapacidad físicas, enfermedades concomitantes, problemas familiares, también aumentan en la tercera edad y la presencia de estos puede ser una causa del insomnio.

Las quejas más frecuentes en la población mayor de 65 años son la dificultad de conciliar o mantener el sueño, la somnolencia excesiva durante el día, el sueño no deparador o el despertar precoz.

Maria Garreta, Psicóloga colegiada nº 21887

Referencias bibliográficas:
– Rebok, F., & Daray, F. M. (2014). Tratamiento integral del insomnio en el adulto mayor. Alcmeon,
Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, 18(4), 306-21.

HIGIENE DEL SUEÑO:

Como podemos cuidar nuestro sueño:

– Manteniendo un horario estable a la hora de ir adormir y despertarse.

– Evitando estimulantes como el café, té, cacao o alcohol.

– La zona de dormir tiene que ser un espacio tranquilo, oscuro y a una temperatura adecuada.

– Evitando el uso de pantallas antes de ir adormir (móvil, tablet, ordenador).

– Intentando evitar comidas abundantes por la noche.

– Si la persona sufre de insomnio, evitar hacer la siesta.

– Realizando ejercicio físico.

– Practicar relajación.